Empecemos a Ver la Disciplina como Nuestra Mejor Amiga

Muchas veces nos trazamos metas de salud, de crecimiento, de pareja, de alimentación, etc., y por alguna razón iniciamos con mucho impulso y energía, pero luego nos vamos acomodando y dándonos pequeños permisos hasta que la meta queda fuera de juego y esto nos genera frustración, dolor y el amargo sentimiento de culpa.

Permanecer motivado para seguir adelante con nuestros planes es mucho más difícil de lo que parece. Por eso tus mejores aliados son la motivación y la disciplina, y ¡ya verás por qué!

Es importante que hagas de la disciplina tu mejor amiga y esto implica estar cómodo estando incómodo, aprender a lidiar con el dolor de hacer lo que no quieres hacer. Una vez que entiendas que no siempre vas a querer hacer algo, así te haga bien, y que para eso está la disciplina, empezaras a apreciarla.

Tu otro aliado es la motivación y hay dos tipos: La intrínseca y extrínseca. La primera proviene de ti y está ligada a la necesidad de autor realizarse, aprender y crecer personalmente. La segunda son los factores ajenos a ti que te motivan a hacer algo, como por ejemplo el dinero, el reconocimiento social o la fama.

La mejor manera de mantenernos motivados es tener un objetivo claro en mente. Sin embargo, no hay que esperar a que nos llegue la motivación para lograr nuestro objetivo. ¡Ahí es cuando entra la disciplina! Esforzarnos por lograr un objetivo que nos llevará a la auto-realización.

¿Eres de los que se propone lograr una meta y al cabo de unos días abandonas?


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